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lunes, 22 de junio de 2015

El problema de efectividad de Argentina es de 12,12 por ciento.


Argentina pateó 33 veces al arco y marcó 4 goles. En la discusión del juego o el resultado, la definición saciaría la discusión.

En la primera conferencia de prensa que da en suelo chileno, en su primera competencia importante como entrenador de Argentina, Gerardo Martino da la pauta de cómo entiende que se dividen, en estos momentos, las dos maneras principales de analizar un partido -con una impronta ideológica dentro de ello-: 1) desde el juego; 2) desde el resultado.
A priori, la discusión podría llegar a su fin rápidamente desde un enunciado: no existe resultado sin el juego porque para llegar al resultado hay que construir el juego. Pero esa concepción es incompleta. "Yo analizo desde el juego, ustedes desde el resultado", enfrentando a los periodistas, marcando una grieta que él mismo considera saludable para crecer como entrenador, ya que asume que la crítica bien dada lo ayuda. 
Martino le da figuración a su análisis desde el partido con Paraguay: "Argentina no hizo un partido bueno: fue un partido muy bueno. Durante setenta minutos, el rival ni siquiera pateó al arco", entiende. Su concepción, también, la llevan los jugadores. Sergio Romero, un día después del partido, planteó: "No fue un primer tiempo bueno, fue excelente". 
Hilando fino, hay veinte minutos de aquel partido que quedan sin poder resolverse. Martino va en busca de que el dominio dure 90 minutos y bajo ninguna circunstancia evalúa recular, aunque los cambios contra Uruguay del partido siguiente hagan creer que sí lo hizo. Pero, aún así, la discusión está en otro lugar: ¿el buen juego debiera llevar al buen resultado?
Por lógica, sí.
Aunque esa lógica depende un punto menos calculable en el fútbol: la definición, donde incide particularmente el talento momentáneo que demuestren los jugadores en ese instante. Martino, más allá de los goles desperdiciados, asume que al equipo le falta tener más movimiento: "Necesitamos ser desordenados con la pelota y ordenados cuando no la tengamos". Incluso, da detalles tácticos que pocos ven: necesita de laterales que puedan entrar por adentro, necesita juntar más jugadores en el área, precisa que Javier Pastore haga más de Pablo Pérez en Newell's y llegue como segundo centrodelantero, que Lionel Messi pueda recibir más rápido la pelota, sin la necesidad obligatoria de que el equipo construya todas las jugadas moviendo la pelota de un costado a otro.
Pero la definición es un problema. Hacer los goles terminaría la discusión: saciaría al juego y al resultado. Es más: resolvería desesperaciones que ocurren en el juego por culpa del resultado. Por eso, en la mañana de La Serena, en uno de los últimos entrenamientos en esta ciudad, Martino decidió entrenar los cruces entre todos los jugadores y los arqueros. El problema, en los números de ataque, se evidencia:
Argentina tuvo 33 tiros al arco en la primera fase y sólo 4 goles -Chile, con 36 tiros, es el que más veces pateó al arco-. Contra Paraguay, fueron 13 y dos goles. Contra Jamaica, 11 y un gol. Contra Uruguay, 9 y un gol. Su efectividad es de 12,12%.
Los jugadores que más patearon fueron: Lionel Messi, con 9 tiros y un gol; Ángel Di María, 8 tiros y ningún gol; Sergio Agüero, 6 tiros y dos goles; Javier Pastore, 3 tiros y ningún gol; Carlos Tevez, 2 tiros y ningún gol; Gonzalo Higuaín, 2 tiros y un gol.
Si la pelotita entra, dicen, se termina cualquier discusión.  

Marcelo Díaz: "Chile fue el mejor en la fase de grupos"


El volante de la Selección chilena manifestó que "Uruguay es un rival muy duro" y que el equipo dará la vida por acceder a la semifinales.

El mediocampista Marcelo Díaz manifestó que Chile fue el mejor equipo de la primera etapa de la Copa América y que dará la vida para acceder a las semifinales pese a que Uruguay es un rival muy complicado.
"Las estadísticas están claras, creo que Chile hizo un muy buen papel en la fase de grupos. Nuestro rendimiento fue progresando con el contar de los partidos. Hubo muy buenos equipos en los otros grupos, estuvieron muy parejos. Concuerdo con que Chile fue el mejor equipo en la fase de grupos, pero eso quedó atrás. Ahora estamos en cuartos y comienza un campeonato diferente, es una fase de vida y muerte, y debemos estar preparados", dijo el volante.
Respecto al choque de cuartos de final, expresó que "Uruguay es un rival muy duro, muy fuerte, que sabemos a lo que juega. Es un rival que tiene un estilo totalmente diferente al nuestro, no quiere decir que sea mejor o peor, es igual a nosotros. Sabemos sus puntos fuertes y estamos trabajando en eso. Sabemos que nosotros tenemos un punto también fuerte y tenemos que buscar agilidad para complicar a un equipo que es muy organizado defensivamente y muy táctico. Es un equipo que buscará nuestros errores y debemos cometer la menor cantidad".
Agregando que "vamos a dar la vida por acceder el miércoles a una semifinal" y que en el último amistoso en que se enfrentaron ante la Celeste, Chile hizo "un muy buen partido, uno de los mejores, pero cometimos dos errores. Mirando ese partido, nosotros sabemos los puntos fuertes de ambos. Será una guerra de estilos diferentes este miércoles y espero que el nuestro sea el vencedor".
Respecto al potente juego aéreo del equipo de Oscar Tabárez, comentó que "lo que más estamos trabajando es nuestra parte futbolística. Todos estos días estamos pensando en cómo doblegar a Uruguay, no en la forma de cómo le ganaremos un cabezazo, sino que en cómo realizar nuestra mejor performance en la cancha. No estamos pensando en pelear con ellos, porque son los mejores para pelear. Queremos hacer nuestro mejor fútbol y tratar de buscar la perfección".
Por último, sobre si el equipo ha entrenado lanzamientos penales, Díaz expresó que "los entrenamientos son muy intensos, pero igual nos quedamos a tirar tiros libres y practicar penales. No lo hemos hecho por algo que pueda pasar en el partido, sino lo hacemos por diversión. Si en el partido llegara a pasar eso, Sampaoli sabe quiénes están más capacitados".

Andújar se lesionó y sale del plantel de la Selección argentina.


Se fracturó el hueso escafoides de la mano derecha y se vuelve a Buenos Aires. Martin pidió a Marchesín.

En la previa del partido contra Jamaica, Mariando Andújar se fracturó el hueso escafoide de la mano derecha y quedará marginado del equipo. Por una cuestión de reglamento, Gerardo Martino puede pedir un arquero que lo reemplace y, para ello, solicitó que Agustín Marchesín se sume al equipo. El arquero se fue de la concentración de La Serena con mucha tristeza, pero aseguró que intentará volver para acompañar al equipo. 
Andújar era el tercer arquero que Martino consideraba dentro del plantel. Venía, en la lista de consideraciones, después de Sergio Romero y de Nahuel Guzmán. La fractura hace que tenga que regresar a Buenos Aires a poder tratarse, ya que se trata de una lesión complicada. Fue un gran golpe para el jugador y para el plantel. Se espera por Marchesín.

El mensaje de Neymar tras dejar Chile 2015.



El brasileño fue sancionado por cuatro fechas y quedó afuera del torneo.

Dunga lo había aclarado en la conferencia de prensa de ayer: la decisión era de Neymar. Al final, el crack brasileño decidió abandonar la concentración de la Selección de Brasil, luego de ser sancionado con cuatro fechas tras ser expulsado en el partido ante Colombia, en el Grupo C.
"Seguir aquí solo entrenando me mata por dentro", dijo. Y agregó: “Es muy difícil entrenarme sin preparar nada y esta situación podría llevarme a alguna lesión, algo que lo haría todo más difícil aún”.
En un mensaje en su cuenta de Instagram, dijo que  “había deseado desde hace mucho tiempo el momento de poder ayudar a la selección a conseguir la Copa América pero infelizmente no podra ser así. Sé que mi presencia con el grupo es importante, así como la de todos y cada uno de mis compañeros, pero ahora más que nunca deben centrar todos sus pensamientos y esfuerzos en los próximos partidos que tenemos por delante".
Por último, dijo que “necesitaba expresar este sentimiento al grupo y a los técnicos, que siempre me han apoyado. Quedarme aquí podría ser una distracción a la concentración de mis compañeros con asuntos que desviarían el foco del objetivo principal. Pido perdón a mis compañeros por haber tenido que llegar a esta situación pero estoy seguro que ha sido un aprendizaje más en mi carrera”.