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viernes, 26 de junio de 2015

Dunga: "Estos jugadores tienen una enorme presión"


El entrenador criticó que tras lo sucedido en el Mundial, se exija ganar como única opción.

En las conferencias de prensa, Dunga siempre va al ataque. El entrenador de Brasil no se guarda nada cuando enfrenta a los periodistas en esta Copa América Chile 2015. Y en la previa al encuentro ante Paraguay, por los cuartos de final, el exfutbolista mantuvo esa línea.
Dunga fue muy explícito acerca de la presión que enfrenta la actual Selección de Brasil: "Antes éramos malos con buena suerte y los otros eran buenos con mala suerte. No hay que olvidarse de que Brasil estuvo 40 años sin ganar la Copa América y 24 años sin ganar una Copa del Mundo, con futbolistas notables. A veces siento que soy descendiente de africanos, por cómo les gusta pegarme. Aquí la Selección sólo tiene una opción: ganar. Es un buen precio para pagar. Es un honor defender a este país. pero estos jugadores tienen una enorme presión. Si la mejor Selección (1982) no ganó, ¿cómo podríamos ponerle tanta presión sobre una peor? Tenemos que mirar al fútbol de una manera diferente. la técnica y el talento son buenos, pero no es suficiente para conformar un equipo. Tienes que ensamblar el rompecabezas".
En relación al encuentro frente a Paraguay, y al último antecedente (cuando la Albirroja eliminó a Brasil por penales en la edición 2011), Dunga aseguró: "En esas circunstancias, una definición por penales es una suma de cuestiones. La eficiencia del entrenamiento más la condición física y emocional de ese momento. No será el último momento en el que una situación se definirá por lo emocional. Se ha entrenado bien y nuestros jugadores estarán seguros".
Sobre la ausencia de Neymar, el director técnico explicó: "Cada uno tiene derecho a dar su opinión sobre el jugador que puede jugar en su lugar. es un capítulo aparte y tenemos que enfocarnos en Paraguay".

Argentina, entre las estadísticas y la realidad.


El conjunto de Martino es el que más pateó y el que mayor posesión de balón mantuvo en la primera fase, pero en la cancha aún carece de alternativas para lastimar al rival.

La serie de cuartos de final que protagonizarán Argentina y Colombia en Viña del Mar aparece en el horizonte de la Copa América como uno de los cruces más parejos de la primera ronda eliminatoria, pero las estadísticas parecen poner a los dirigidos por Gerardo Martino un escalón por encima del conjunto cafetero. Aclarando, por supuesto, que la historia y las estadísticas nunca se han llevado bien dentro de una cancha de fútbol.
Los dirigidos por José Pekerman accedieron a la segunda fase del certamen más antiguo de selecciones tras un derrotero poco digno:apenas un gol en tres partidos (producción más pobre entre los clasificados), justo el que significó el triunfo contra Brasil, en un partido en que Colombia solo pateó una vez al arco. ¿El resto? Derrota ante Venezuela en el debut y apenas un empate contra Perú. A decir verdad, del equipo que asombró a todos en Brasil 2014 solo parecen quedar los nombres.
Del otro lado, Argentina es el equipo que más veces remató al arco en la primera fase (18 disparos), y el que mayor posesión de balón sostuvo, con un 70,28% de promedio. Además, terminó el grupo invicto, con dos triunfos y un empate. En los números, impecable. 

No obstante el factor matemático, que en estos tiempos acompaña al deporte en que, al fin y al cabo, 22 jugadores se desesperan por ganar pateando una pelota de lado a lado, Colombia y Argentina llegan al cruce por un lugar en las semifinales concientes de que pueden dar mucho más en esta Copa América.
Martino ha apostado, desde su llegada al banco de suplentes de la Selección, por una transición antitraumática, respetando nombres y cambiando, de manera muy paulatina, el estilo heredado por el entrenador subcampeón del mundo, Alejandro Sabella.
Sin embargo, su obsesión por la posesión del balón -al margen de la rima- no ha dado réditos a la altura de los pretendidos. Argentina tiene la pelota pero no sorprende con ella. Las diagonales de Di María y Agüero a las que los argentinos se habían acostumbrado hoy brillan por su ausencia. Messi baja a buscar el balón a la mitad de la cancha pero encuentra demasiados problemas en la búsqueda de socios. Y Pastore, que alterna malas y buenas, no termina de ser la llave que abra defensas rivales.
Y en defensa, ha quedado evidenciado en los tres partidos jugados que tiene notorios problemas para retroceder cuando pierde la pelota y, en muchas ocasiones, el equipo queda partido con poca presencia en el medio y mucha distancia en la primera y la última línea.

El resultado de los párrafos anteriores se grafica con la victoria tacaña sobre Jamaica por 1-0, con el dificilísimo triunfo ante Uruguay, y con el empate ante Paraguay en el debut. Nobleza obliga: Aquel primer tiempo fue de lo mejor que mostró el equipo, pero el segundo tiempo no hizo más que ratificar la anemia futbolística que a veces sufre Argentina.
Todas las palabras hasta aquí utilizadas no sirven para justificar fracasos ni argumentar errores. Argentina es más que muchas otras selecciones sudamericanas y, a priori, las intenciones del Tata Martino son, más que sanas, positivísimas (disculpe el exceso de superlativos) para el desarrollo de la Albiceleste. Pero la falta de sorpresa es, muchas veces, producto de ese toqueteo que le aporta timidez a un equipo que tiene las herramientas para arrollar a sus rivales y que termina conformándose, algunas veces, con no perder. Es como el muchacho que tiene enloquecida a su amiga pero en vez de darle un beso la regodea con piropos inconducentes.
Messi, para las estadísticas, es el jugador que más remates realizó y que más pases dio en campo rival. Messi, para los espectadores, es el hombre que todavía no mostró todo lo que puede dar. Y en esa distancia entre factores radica el mayor riesgo para el seleccionado de Martino: que la idea ignore al objetivo. El duelo con Colombia será la mejor oportunidad para demostrar el potencial de Argentina.En frente tendrá un equipo que ataca, que cede espacios y que, lamentablemente para José Pekerman, no tiene afiladas a sus figuras.

En Viña del Mar, Argentina dejará en claro si es la candidata de siempre o todavía necesita seguir puliendo el estilo en busca del título que lleva 22 años sin alcanzar.


Perú contra la historia: no vence a Chile en Santiago desde 1985.


La Bicolor enfrentará a la Selección local en la primera semifinal de la Copa América con la intención de revertir una mala racha de 30 años.

La Selección peruana de fútbol se clasificó por segunda vez consecutiva a semifinales de Copa América –en Argentina 2011 fueron terceros- al vencer por 3 a 1 a Bolivia en Temuco. El próximo lunes 29 de junio se enfrentará, en Santiago, nada menos que al local Chile, un rival que ha sido muy complicado para la Bicolor: la última vez que Perú venció a los chilenos en su país fue en 1985.
30 años pasaron del 2 a 1 de Perú sobre La Roja en un partido que fue definido por un golazo de Franco Navarro, hoy entrenador de la Universidad César Vallejo. Pero luego de ese enfrentamiento, entre Eliminatorias y encuentros amistosos, Chile ganó siete veces y empataron en dos oportunidades, siempre jugando en la capital. Sin embargo, el historial por Copa América es más parejo, con siete victorias chilenas, seis peruanas y seis empates.
Este viernes, luego de la clasificación, los dirigidos por Ricardo Gareca realizaron el último entrenamiento en Temuco –los que no jugaron ante Bolivia enfrentaron a la UFRO (Universidad de la Frontera) y los titulares hicieron sesiones de gimnasio en el hotel- ypor la tarde estarán viajando a Santiago, para encarar el fin de semana previo al duelo decisivo, que será a las 20:30 (hora local) en el Estadio Nacional. 
El plantel está confiado y el más mesurado a la hora de declarar sobre el próximo rival fue el entrenador argentino Ricardo Gareca: “Chile es un aspirante al título, es de esas Selecciones que te obligan a estar concentrados los 90 minutos”. Pero por otro lado, Juan Manuel Vargas, por ejemplo, fue desafiante: “Hay que jugarles tratando de hacer nuestro partido. Ya he jugado contra Alexis Sánchez y Eduardo Vargas y no son nada del otro mundo”.
Para la semifinal, Gareca recupera a Carlos Lobatón y Josepmir Ballón, la dupla de volantes centrales que no pudo estar ante Bolivia por acumulación de tarjetas amarillas. Por otro lado, Claudio Pizarro, el experimentado delantero de 36 años terminó el encuentro de cuartos de final con una molestia física, por lo que tendrá que ser evaluado. De no llegar, su lugar será ocupado seguramente por Jefferso Farfán, que ante La Verde jugó por la banda derecha.

El día que Pekerman rompió con la ilusión de Messi.


La gloria que no fue: historia de la primera gran frustración del 10 de la Selección argentina.

Es uno de los que más lo conoce. Fue José Pekerman el que le adviritó a Hugo Tocalli, entrenador de la Selección Sub 20, y Julio Grondona, por aquel entonces presidente de la AFA, que había un chico en Barcelona que la rompía. Lo había visto en un partido en Leganés, cerca de Madrid. Había quedado desencajado, comprobado que el talento del pibe argentino era cosa seria. A partir de su consejo se generó un amistoso ante Paraguay. El partido "anti España". Una excusa para que el chico, desconocido en Sudamérica, vistiera la camiseta celeste y blanca y terminara de esquivar los rumores de que podía jugar para la Furia.
Fue quien le hizo jugar su primer partido en la Selección mayor. Debutó con la Albiceleste en un amistoso ante Hungría, en 2005. La aventura fue fugaz. El 10 ingresó a los 18 minutos del segundo tiempo y fue expulsado sólo un minuto después por un supuesto codazo.
Pekerman siempre lo apreció, y aún hoy el entrenador lo identifica como el mejor. Pero, cuando el argentino estaba a cargo de la Selección, decidió no quemar etapas con Messi. La Pulga tenía 18 años y, en el Mundial 2006, sufrió la primera gran desilusión en el fútbol. La decisión la tomó el actual director técnico de Colombia. Lo hizo debutar en el partido ante Serbia y Montenegro. Ingresó cuando faltaban quince minutos para el final y la Selección ganaba 3 a 0. La historia terminó 6 a 0, con un Messi electrizante que marcó un gol.
En el tercer partido, ante Holanda, fue titular en el empate ante el conjunto europeo. No hubo goles, pero ese día conformó una dupla extraordinaria con Riquelme. En octavos de final, ante México, ingresó en el complemento y volvió a ser desequilibrante. Era un Messi natural, muy fresco, que buscaba juntarse con sus compañeros y encarar a los defensores una y otra vez.
Ante Alemania, en los cuartos de final, llegó el gran golpe. Era un partido cerrado. Roberto Ayala adelantó al equipo de Pekerman, pero Klose lo empató a diez minutos del final. El entrenador metió mano en el equipo. Fue la jugada que lo condenó. A veinte minutos del final, sacó a Riquelme y puso a Cambiasso. Un minuto antes se vio obligado a incluir a Franco, el arquero suplente, tras la lesión de Abbondanzieri. Cuando faltaban once minutos para el pitazo definitivo, justo un poco antes del tanto alemán, incluyó a Julio Cruz en lugar de Crespo.
El jugador más revolucionario de ese Mundial había quedado afuera. La imagen, después de la derrota argentina por penales, recorrió el mundo: Messi en el piso, con la cara desorientada y abstraído de la situación. Fue el día que Pekerman rompió con la ilusión de Messi. Hoy volverán a verse las caras en el encuentro entre Argentina y Colombia, por los cuartos de final de la Copa América. Es sólo un condimento para un partido repleto de historias.

David Pizarro: "El presente de Chile es muy auspicioso"


El volante destacó que las "individualidades" de Perú. En tanto, Matías Fernández sostuvo que "no hay favoritos" para la semifinal.

Los mediocampistas chilenos David Pizarro y Matías Fernándezconversaron con la prensa este viernes en el Centro Deportivo "Fernando Riera", analizaron el encuentro por semifinales ante Perú y destacaron que tendrán un rival muy duro el lunes a las 20:30 (hora local) en el Estadio Nacional.
Pizarro sostuvo sobre el encuentro ante el cuadro Albirrojo que "es un partido muy relevante, en el cual nos jugamos el acceso a la final. Creo que todo jugador a este nivel desea competir y llegar a instancias finales, como la final de esta Copa. Más allá de eso, el equipo está muy preparado, de eso no hay ninguna duda. El equipo tiene la idea clara y el objetivo es llegar a la final".
El porteño también comentó las palabras de su compañero peruano de Fiorentina, Juan Vargas, sobre quien dijo que "al Loco lo conocemos muy bien. Lo que le había dicho a él es que Perú tiene muy buenas individualidades, las cuales quedaron demostradas en esta Copa. Veremos contra que versión nos encontraremos, con la que enfrentó a Colombia o a Bolivia".
Fernández también habló sobre las declaraciones de Vargas: "A él lo conozco muy bien, es su opinión, hay que respetarla. Pero el lunes hay que ver cómo será el partido, Perú tiene buenas individualidades y será complicado".
Pizarro también tuvo palabras para los reclamos uruguayos sobre la acción que Gonzalo Jara realizó ante Edinson Cavani, diciendo "en el buen chileno, son muy care' rajas (desvergonzados). Sabemos la historia de Uruguay, sabemos que son selecciones ganadores y que perdieron en una instancia en la que no están acostumbrados, es difícil asumir la derrota. Es lamentable que no se analice el juego que hizo Chile en el partido, donde controlamos la pelota".
"Son dos estilos completamente diferentes. Chile busca espacios, genera jugadas durante todo el partido. Mientras que Uruguay mostró la convicción de cerrar espacios. Esta selección tiene un compromiso muy grande con este país, eso se ve reflejado en la calle. Nos encontramos en una instancia a la que no estamos acostumbrados, pero el fútbol es presente y el presente de Chile es muy auspicioso", agregó.
Por su parte, el jugador formado en Colo Colo se mostró esperanzado en sumar más minutos y comentó que "todos los que estamos acá estamos para aportar, todos nos preparamos para jugar y después el entrenador es quién decide".
Finalmente, habló sobre la buena dupla que ha formado con Jorge Valdivia, diciendo que "con el Mago llevamos mucho tiempo jugando fútbol, nos conocemos hace tiempo y con los buenos jugadores siempre es más fácil jugar".

Di María y James, los que entraron y salieron de Madrid.


Las figuras de Argentina y Colombia cambiaron sus clubes tras el Mundial.

Ángel Di María y James Rodríguez no llegaron a compartir tiempo, pero aún así uno dependió del otro.
El colombiano, semanas atrás, atrapó en el aire una pelota que le bajó Abel Aguilar, la acomodó y, en milésimas, desde una distancia eterna, hizo sacudir al Marcaná, mientras Fernando Muslera se reprochaba en el piso el hecho de que Uruguay se quedaba afuera de la Copa del Mundo, sin Luis Suárez, en los octavos de final.
El argentino, tres días después del golpe mágico, en una ciudad de San Pablo que no podía creer que Argentina no pudiera ganarle a Suiza, comenzó una carrera atlética enorme para que Lionel Messi le diera una asistencia y ganar el partido que clasificó al equipo de Alejandro Sabella a los cuartos de final.
James ganó, tiempo después, el premio al Gol de Oro, en la premiación de FIFA. Di María, que venía de ser la figura de la final de la Champions League que Real Madrid le ganó a Atlético Madrid, estuvo nominado entre los diez que podían ganar el Balón de Oro. Uno y otro fueron figuras y de lo mejor de la Copa del Mundo de Brasil, aunque ninguno la ganó. A los dos, de una forma u otra, les cambió la vida. Al terminar, uno y otro hicieron un cambio. El argentino se fue de Real Madrid a Manchester United en una cifra millonario. El colombiano, también por una millonada, se fue del Mónaco a Real Madrid. Uno ocupó el lugar del otro.
Carlo Ancelotti no siempre, de todas maneras, utilizó a los dos en el mismo puesto. James alguna vez se posicionó como delantero, pero el puesto de Di María lo supo ocupar Gareth Bale. James ocupó el espacio del centrocampo, casi siempre siendo socio de Luka Modric y de Tony Kroos. Di María, en cambio, pasó a una etapa mucho peor: dejó de jugar y en Manchester United fue suplente.
Sin embargo, son dos de las grandes figuras de la Copa.

Los datos más curiosos del duelo entre Argentina y Colombia.


Las estadísticas más llamativas de este encuentro correspondiente a los cuartos de final de la Copa América 2015.

Argentina solo ha perdido dos de los doce partidos disputados ante Colombia en la Copa América (7V 3E).

Colombia es la única selección a la que Argentina le ha marcado ocho o más goles en dos ocasiones en el torneo (9-1 en 1945 y 8-2 en 1957).  

Solo tres de los últimos diez goles de la albiceleste ante el combinado colombiano en Copa América llegaron en la segunda mitad de partido.  

La selección argentina lleva siete partidos sin perder en Copa América (3V 4E).  

La albiceleste ha marcado al menos un gol en todos sus partidos de cuartos de final de Copa América con el nuevo formato de competición.  

Los cafeteros solo han marcado en unos de sus últimos cuatro partidos en la competición y mantuvieron su arco en cero en los dos últimos.  

Colombia es, junto a Perú, la única selección que ha ganado un partido en la fase de grupos con un solo remate a portería realizado (Colombia contra a Brasil).  

Agüero, máximo goleador argentino en la Copa América 2011 (tres), lo es de momento también en esta edición con dos goles.  

Jeison Murillo marcó ante Brasil el único gol de Colombia en la primera fase en el que fue su único remate a portería en la misma.  

James Rodríguez es el único jugador colombiano que hizo más de un remate al arco en la fase de grupos de la Copa América (dos).  

Lionel Messi es el jugador que más pases ha completado en campo contrario en la fase de grupos (143).  

Entre los jugadores que han dado más de 100 pases, Lucas Biglia es el que tiene un mayor porcentaje de acierto (94.38%).  

Con el actual formato, Argentina ha quedado más veces fuera en cuartos de final de las que pasó, cuatro han sido sus eliminaciones y tres sus clasificaciones en esta fase.  
Por su parte Colombia, es lo opuesto, quedó fuera en cuartos de final en tres ocasiones y en otras cuatro logró pasar a semifinales.  

En cancha desde 1993 hasta ahora, Argentina ganó dos y perdió dos de sus partidos de cuartos de final, empatando otros tres.  
 
Excluyendo los penales, Colombia en cuartos de final desde 1993 ganó solo dos partidos, perdiendo otros tres y empatando los restante dos.  

Argentina es el combinado que más remató al arco en la fase de grupos (18).  

Ninguna selección envió más centros que Colombia en la fase de grupos: 70 (Ecuador también 70).  

Argentina fue el seleccionado que tuvo mayor porcentaje medio de posesión en la fase de grupos (70.28%).  

La selección colombiana es la que más faltas recibió en la primera fase de esta Copa América (61).  

De los seleccionados clasificados para cuartos, Colombia es la que menos goles anotó en la fase de grupos (uno).