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viernes, 3 de julio de 2015

"Vamos a ayudar a Paolo Guerrero para sumar un nuevo récord"

Expectantes por el tercer puesto pero también por que su compañero sea goleador por segunda Copa América consecutiva, los peruanos prometen ayudar al delantero.

Paolo Guerrero está ante una situación que no ocurría desde hace 91 años. Y todo Perú lo sabe.
El delantero de la Selección peruana podría convertirse en goleador de la Copa América por segunda edición consecutiva, algo que no sucede desde que el uruguayo Pedro Petrone lo consiguiera en 1923 y 1924.
"Sabemos de la calidad que tiene Paolo (Guerrero) y vamos a ayudarlo a que sume un nuevo récord", aseguró Pedro Gallese, arquero de la Bicolor.
"Ojalá que Paolo pueda estar en la situación de ser goleador en las dos Copas de manera consecutiva. Ha hecho una gran Copa América", apuntó el entrenador Ricardo Gareca.
Con un encuentro por disputar, Paolo Guerrero suma tres gritos, al igual que Lucas barrios, quien será su rival este viernes y están en idéntica situación. también con tres conquistas aparece Sergio Agüero, quien disputará la final frente a Eduardo Vargas, el actual goleador del certamen con cuatro gritos.
La curiosidad que rodea a Paolo Guerrero es que el atacante se consagró máximo artillero de la Copa América Argentina 2011 justamente en el choque por el tercer puesto, cuando convirtió tres goles para la victoria de Perú por 4-1 ante Venezuela.
De todas maneras, para conocer quién es el dueño de la distinción de máximo goleador habrá que esperar hasta que termine la final entre Chile y Argentina.

El partido ante Argentina que los chilenos jamás olvidarán.

La Roja, entrenada por Marcelo Bielsa, realizó un excelente partido en el Nacional y venció por la cuenta mínima.

Fue un triunfo inédito, una victoria que ningún chileno olvidará jamás. Fue el golpe de la piedra que le tiró con su honda David a Goliat. La Roja derrotó por primera vez a Argentina en un partido oficial el 15 de octubre de 2008, siendo enormemente superior en la cancha y entregando una alegría inmensa a los 65.000 hinchas que repletaron el Estadio Nacional y a los millones que presenciaron el encuentro en la televisión.
En el banco de Chile estuvo Marcelo Bielsa. Un Loco dispuesto a luchar contra lo establecido, a romper las estadísticas y que no le tuvo miedo a ninguna bestia negra. Poco le importó que la selección nunca hubiera derrotado a su rival de turno en un encuentro por los puntos. El y sus guerreros estaban en Ñuñoa, vistiendo la camiseta roja, con la intención de hacer una hazaña y demostrar que nada es imposible.
En Chile participaron varios jugadores que estarán este sábado en la final de Copa América. Como titulares jugaron Claudio Bravo, Gary Medel, Jean BeauseJour y Matías Fernández. Mientras que en la banca  estuvieron Arturo Vidal y Jorge Valdivia. También fueron parte de ese festejo Waldo Ponce, Pablo Contreras, Marco Estrada, Carlos Carmona, Mark González, Hans Martínez, Hugo Droguett y Fabián Orellana. Este último fue el autor del único gol y desde ese momento fue bautizado como el Histórico.
La Albicelete de aquella oportunidad era dirigida por Alfio Basile y también contó con algunos valores que estarán en la definición del torneo de selecciones más antiguo del mundo. Martín Demichelis, Javier Mascherano, Sergio Agüero y Lionel Messi fueron titulares aquella vez. Los otros que jugaron fueron Juan Carrizo, Esteban Cambiasso, Gabriel Heinze, Javier Zanetti, Diego Milito, Christian Ledesma, Nicolás Burdisso, Daniel Díaz, Gonzalo Bergessio y José Sand.
El Histórico Orellana
El enfrentamiento fue válido por la primera fecha de la segunda ronda de las Clasificatorias para el Mundial de Sudáfrica 2010. La Roja vistió con su uniforme clásico, mientras que la visita cambió su indumentaria y utilizó camiseta azul con pantalones blancos.
Los pupilos de Bielsa ingresaron con mentalidad ganadora. Eso se notó porque a los 2 minutos Jean Beausejour exigió a Carrizo con un remate desde mucha distancia que el portero debió manotear al córner.
A los 15 minutos se detuvo el encuentro producto de un fuerte choque protagonizaron Mark González y Nicolás Burdisso. Ambos jugadores chocaron sus cabezas al intentar conectar un centro y quedaron muy dañados. Por ese motivo fueron sustituidos por Droguett y el Cata Díaz.
El ímpetu chileno se mantuvo y casi tuvo premio a los 22', cuando un centro de Fabián Orellana fue conectado por Pablo Contreras en el segundo palo. El remate potente de cabeza del central se estrelló en el horizontal.
A los 29' apareció Lionel Messi. La Pulga burló a tres jugadores chilenos, realizó una pared con el Kün Agüero a la entrada del área y no logró anotar por culpa de la rápida salida de Claudio Bravo, quien se apoderó del balón. Mientras que Matías Fernández avisó con un tiro libre que pasó cerca de la portería a los 34'.
Pero la alegría chilena llegó un minuto después. Droguett capturó un balón por la izquierda, la tocó de media vuelta para Marco Estrada. El zurdo la entregó para Matías Fernández, quien retrocedió de primera para Estrada, y este abrió hacia la izquierda para Beausejour. Palmatoria corrió en dirección al centro y tocó hacia la banda derecha para la aparición de Gary Medel. El Pitbull extendió la pelota por la orilla para Carlos Carmona, quien se la devuelvió al verlo pasar por su espalda. Medel llegó a línea de fondo, sirvió para atrás buscando a Orellana y el atacante formado en Audax Italiano definió de primer toque al costado derecho de un inmóvil Carrizo.
Fue un golazo de Orellana, el Histórico, que debutó como titular en ese duelo. Un gol que los jugadores argentinos presenciaron en primera fila, casi como estatuas ante el toque chileno.  Una anotación que gritaron millones de hinchas desahogándose de las decenas de derrotas anteriores. Un tanto que se repitió durante meses en los distintos canales de televisión. Un festejo que todavía saca una sonrisa entre los fanáticos de la Roja.
Después Chile controló el partido. Lo hizo presionando a sus rivales en campo contrario, manteniendo el balón con buen toque, anticipando los balones defensivos y ocasionándose oportunidades de aumentar el marcador.
Fue tanta la superioridad, que el Coco Basile, quien después renunció a su cargo como técnico, manifestó tras el encuentro: "Lo ganó muy bien Chile en todos los sectores. Sinceramente, por lo que venían de hacer en Quito y la altura, todos creían que se iban a caer. Pero la verdad es que eran una máquina, corrieron por todos lados, impresionante. Tuvo un ritmo que creo lo habrán aflojado en los últimos diez minutos, pero el partido fue así. Presionaron en todos lados, no nos dejaron coordinar jugadas. Hicimos algo más en el segundo tiempo, pero en general siempre dominó Chile".

"Cuando doy un pase y termina en gol, lo disfruto más que cualquier otra cosa"


Pastore elogió a Valdivia, habló de qué es el fútbol para él, dijo que París es arte y fútbol, y que la noche anterior a la final va a dormir.

Javier Pastore asegura que la noche anterior a jugar la final no va tener insomnio. 

Lo dice como si los nervios fueran la especulación de un loco: “Más allá de que sea una final, jugar al fútbol es lo que hice toda mi vida”.

Cuando sube al piso 11 del hotel Intercontinental, que alberga a la Selección argentina, y saluda con ese acento suave y gracioso de los cordobeses, parece imposible creer que este tipo sea un rebelde. Pero lo es. Se planta y se asume un jugador ideológico. 
El 10 de los viejos, que cree que París es la ciudad perfecta porque tiene arte y fútbol, aparece sin pensar en las circunstancias. Aunque esté en Santiago de Chile y a dos días de un partido que puede valer ser campeón de la Copa América, habla como si nunca hubiera salido del fútbol cordobés que le explicaron sus tíos y su papá.

¿Recuerdas cuál fue la primera pelota que tuviste? 

Lo de mi primera pelota debe haber sido cuando yo tenía cuatro años. Ya de chiquito lo que hacía era patear, así que los regalos siempre eran pelotas. No me acuerdo cuál debe haber sido la primera, pero seguro que una de plástico o de goma. Mis tíos jugaban al fútbol en el pueblo del que eran. Mi papá también jugó. Éramos una familia muy futbolera.

Al borde de jugar una final, ¿recuerdas alguna final de cuando eras más chico? 

Me acuerdo de una final en divisiones inferiores. Me tocó, por suerte, hacer un gol jugando para Talleres. Fue un clásico contra Belgrano y ganamos 2-0. Yo hice un gol y fue inolvidable. 

¿Y qué cambia de aquella sensación de esos días a la de ahora? 

La sensación es la misma que siento ahora. Una alegría increíble. No se puede comparar con otro sentimiento. Porque ganar un partido es impresionante, pero ganar un campeonato es algo mucho más lindo. 





                ¿Cómo duermes las noches previas a los partidos importantes? 

Yo duermo normalmente. Como siempre. Es algo que siempre me pasó. Más allá de que sea una final, es lo que he hecho toda la vida: jugar al fútbol. 
¿Puedes divertirte en una final? 
Yo me divierto mucho en todos los partidos. Más allá de si es con la Selección, con mi club o con mis amigos. Claro que te divertís de manera diferente, pero el fútbol no deja de ser un juego y está siempre la parte de la diversión dentro.

¿Qué es el fútbol? 
Hoy es un trabajo, pero es el trabajo más lindo que me puede haber tocado en la vida porque es lo que amo hacer. O sea, que entrenarme todos los días, levantarme y pensar en el fin de semana es lo que viví siempre. El fútbol es mi vida.

¿Cuánto soñaba el pibe de Córdoba con jugar en la Selección? 
Jugar en la Selección es siempre el sueño de un chico. Yo tengo un recuerdo que es una anécdota muy linda, que comparto con mis amigos y con mi familia. Yo iba al colegio y había un profesor que no me ayudaba mucho. Era de plástica. A mí no me gustaba dibujar y siempre me decía: “¿Qué vas a ser cuando seas grande si no vas al colegio o no te esforzás por hacer los dibujos?”. Yo le decía que quería ser jugador de fútbol. En una de esas peleas que tenía cotidianamente, me dijo: “Mirá que llegar a la Selección argentina es algo muy difícil, eh”. Y yo le dije: “Voy a hacer el esfuerzo para poder llegar”. La verdad es que hoy me toca estar acá y él se debe estar acordando de lo que me dijo.

¿Tienes contacto con él? 
No, perdí el rastro hace muchísimos años, pero seguro él va se va a acordar con mucho humor.

¿Qué le gusta más que jugar al fútbol? 
Pasar el tiempo con la familia. Pero, después, pensando en hacer algo, algo práctico, el fútbol es lo que más me gusta.

¿Prefieres jugar al fútbol o ver fútbol? 
Yo creo que nosotros, o por lo menos yo, que desde los ocho años que arranqué a jugar al fútbol en un club, jugar al fútbol lo hacemos por la profesión o por amigos que te dicen de jugar porque quieren jugar con vos. Pero si yo puedo elegir ahora prefiero ver fútbol que jugar.

¿Qué miras? 
Me gusta ver de todo. Tener la posibilidad de estar en Europa y jugar la Champions League hace que uno quiera ver todos los rivales que le van a tocar o todos los buenos partidos. Si yo pongo la tele y hay un partido, lo miro.


Las cinco razones por las que Argentina puede ganar la Copa América.


Un equipo necesita más que jugar bien para quedarse con el trofeo más antiguo del mundo. Tener a Messi es su mejor virtud. ¿Y los otros cuatro argumentos?

Argentina llegó a la Copa América de Chile 2015 con una certeza: tiene que ganar el título. Cualquier otro resultado dejará disconforme a la gran mayoría de los futboleros en su país. Pero tiene buenos motivos para ilusionarse. Aquí va una lista de cinco:
1. Messi
Lionel Messi es el comienzo y el final de cualquier discusión. Es el jugador más determinante del fútbol moderno y uno de los pocos que puede caminar alrededor de la cancha 88 minutos antes de definirlo con un golazo o una asistencia mágica. Por más de que la Copa esté lleno de cracks, ninguno se ha demostrado que pueda ser tan decisivo como Leo. En Chile 2015, el 10 de la Selección argentina fue de menor a mayor. Su último partido, en la brillante victoria ante Paraguay, dio una verdadera fiesta de fútbol.
2. Tiene el mejor plantel de la Copa
Nombre por nombre, es el que más figuras tiene. Los de arriba son todos buenísimos y apenas Colombia pudo haber peleado en el nombre por nombre, pero luego el conjunto de Pekerman falló. Nadie tiene a un Tevez , un Agüero y, un paso más atrás, un Higuaín o un Pastore. No está nada mal en el medio ni atrás. Líderes como Mascherano y jugadores asentados como Garay y Otamendi garantizan seguridad atrás. ¿El déficit? Tal vez hay pocas alternativas en los laterales, pero hasta ahora Zabaleta y Marcos Rojo cumplieron bien su rol.

3. La historia
Luego de Uruguay, Argentina es el máximo campeón de la Copa, con 14 títulos. Y se sabe que en los momentos de definición, tiene lo que hace falta para ganar. Además, cuenta con un historial positivo contra todos, menos contra Brasil, equipo con el que empata con 36 victorias por lado.
4. Un DT que se puede adaptar a las circunstancias
Martino jugó con un estilo defensivo y práctico cuando fue el técnico de Paraguay y tenía sus limitaciones, pero en Newell's implementó un sistema ofensivo que comenzaba en el arquero y que repitió en Barcelona y en sus primeros partidos al frente de Argentina. Y, al menos por lo que se vio en los partidos en la Copa América 2015, parece adaptarse perfecto al plantel.

5. El deseo de sus jugadores
Ya son 22 de años desde la última vez que Argentina ganó un título en mayores. Y esta generación de jugadores exitosos en sus clubes, en juveniles a nivel de selecciones y hasta en los Juegos Olímpicos, necesita sacarse la espina para lograr asentar la idolatría de varios, en especial de Lionel Messi. Estuvo a pocos minutos de los penales en la final del Mundial del año pasado y la Copa América les da revancha en menos de 365 días. Nadie se sorprendería que la aprovecharan y llevaran a Argentina la Copa que ganaron por última vez en Ecuador 1993.