Alexis Sánchez es un soñador, un jugador con una gran ilusión.De origen humilde, en un pequeño pueblo nortino de Chile llamado Tocopilla, su gran anhelo fue siempre ser el mejor futbolista del mundo, teniendo como gran ídolo a José Marcelo Salas.
La infancia de Alexis, como la de muchos jugadores sudamericanos, estuvo marcada por la pobreza. Bautizado por sus amigos como Dilla, diminutivo de Ardilla, debido a que era bajo, delgado e hiperactivo, desde muy temprana edad debió trabajar para ayudar a su madre lavando autos y haciendo algunos trucos con la pelota a cambio de unas monedas.

En sus tiempos libres, cuando no estaba juntando dinero para colaborar en su hogar, Sánchez se ocupaba de jugar a la pelota junto con sus amigos del barrio. Así, por esas casualidades que da la vida, Alberto Toledo presenció su destreza y quedó encantado, acercándose a la mamá del pequeño para invitarlo a que formara parte del Club Arauco de Tocopilla.
Ahí hizo sus primeros goles, fue superior al resto de sus compañeros e incluso destacó como el más "comilón" de todo el club. Todos en la comuna se dieron cuenta que era un talento prometedor e incluso el alcalde Alexander Kurtovic le regaló sus primeros zapatos de fútbol para que se desarrollara.
Así recordó el tocopillano esta anécdota en una entrevista realizada por el sitio oficial de Arsenal: "En ese momento yo era el jugador más importante para Arauco, equipo de fútbol de Tocopilla, y mi madre fue a la alcaldía para pedir algún tipo de subvención al alcalde. Yo no era consciente de sus esfuerzos, hasta que una noche una furgoneta de reparto se detuvo en mi puerta con zapatos nuevos para mí. Me los puse de inmediato y empecé a jugar en la calle. Yo estaba tan feliz por eso".
Sus ídolos: Oliver Atom y el Matador Salas
Como todo niño, en sus inicios Alexis tuvo ídolos a quienes imitar. Uno de ellos es Oliver Atom, delantero japonés de la serie animada Súper Campeones que se destacaba por burlar a varios rivales, marcar muchos golazos espectaculares y por su popular frase: "El balón es mi amigo".
Fue el mismo jugador que contó su devoción por el personaje tras un partido ante Perú por las Clasificatorias en Lima: "Me encanta Oliver Atom, y siempre me imagino pasándome a uno, dos y tres jugadores hasta hacer el gol". Hecho que corroboró su amigo Arturo Vidal: "Siempre anda hablando como en esos monitos y nos cuenta que le encanta el Oliver Atom, porque hace goles imposibles".

Su otro gran modelo a seguir es Marcelo Salas. Milton Leyton, uno de los primeros entrenadores de Alexis, desclasificó esa información: "El es hincha furibundo de la U. De sangre azul, pero como es callado y estaba en el equipo contrario, menos iba a hablar. Desde chiquitito que lo conozco y siempre le gustó la U. Su pieza estaba llena de cosas del equipo y su ídolo siempre ha sido Marcelo Salas".
Incluso cuando el tocopillano marcó el 3-0 de Chile ante Bolivia por las Clasificatorias para Sudáfrica 2010, Alexis celebró de la misma forma que Salas en su mejor época, poniendo la rodilla izquierda en el suelo y apuntando con la mano derecha al cielo. Pese a eso, Dilla sostiene que "el único ídolo que tengo es mi madre".
El éxito, los perros y el piano
Alexis Sánchez debutó con 16 años en el profesionalismo y no paró de luchar por su sueño de ser uno de los mejores del mundo. Jugando por Cobreloa marcó nueve goles en 12 partidos, despertando el interés de los equipos extranjeros y siendo nominado para las selecciones menores de Chile.

Después fue comprado por Udinese en dos millones de euros. Jugó a préstamos en Colo Colo, fue campeón en dos oportunidades y llegó a la final de la Copa Sudamericana. Luego vistió los colores de River Plate y celebró el Torneo de Apertura 2008. Vistió la camiseta de Udinese en el año siguiente y anotó 21 goles en tres temporadas. Fichó en Barcelona, concretó 47 tantos en tres campañas y conquistó cuatro títulos locales. Mientras que en su última temporada en Arsenal suma 25 goles y dos trofeos.
También sobresalió defendiendo a la Roja, en donde suma 27 goles en 44 partidos y con solamente 26 años se encuentra en el cuarto lugar de la tabla de anotadores históricos, detrás de leyendas como Carlos Caszely (29), Iván Zamorano (34) y Marcelo Salas (37).

Una exitosa carrera que lo llevó a ganarse el apodo de Niño Maravilla y recibir el tributo de una canción inventada por el grupo Tomo Como Rey que lleva por título ese mismo sobrenombre. Un camino que lo transformó también en una amante del piano, instrumento que practica con mucho empeño, y también de los perros, siendo sus mascotas Atom y Humber sus dos compañeros más fieles. Una vida futbolística que sigue disfrutando como un niño que sueña con ser el mejor jugador del planeta.